14 de novembre 2017

Charla pueblerina

 

El viejo Ford Escort se detuvo con ruido de chatarra.

—Es mi primer vehículo, me lo regaló mi tío abuelo Manuel. Tiene ya muchos años y no puedo usarlo más allá de los campos. A la ciudad no puedo ir, el cambio climático lo hace imposible, que tendrá que ver una cosa con la otra me diréis, claro vosotros no tenéis ese problema. Te lo explico en un plis, nosotros hemos destruido un montón. Hemos contaminado el mar, el aire, la tierra. Muchos animales han muerto y especies enteras se han extinguido y a causa de todo esto, yo con mi viejo Ford no puedo ir a la ciudad. Mi coche contamina porque es viejo y ya no carbura. Si no carburas te apartan, lo hacemos con todo, comprar, usar y tirar. Vale igual para coches que para personas, arrinconamos todo lo viejo y no digamos lo defectuoso. Si me dices que no lo entiendes estaré de acuerdo contigo.

En fin como te decía solo lo uso para ir de la granja al pueblo y solo los fines de semana. Durante la semana vivo en la ciudad y allí uso otro coche. Seguro que te extraña que tenga que usar coche en la ciudad, pues es fácil, tenemos un transporte comunitario de pena. Seguro que vosotros no tenéis ese problema. Cada viernes salgo del trabajo, recojo a los niños y nos pasamos unas cuantas horas en la carretera. Mi compañera llega el sábado, en otro coche, sale muy tarde de trabajar el viernes y los lunes no empieza hasta por la tarde. Ella se ahorra el tiempo extra del trayecto aunque no se ahorra el tiempo extra de aparcar, es el precio a pagar por ir directamente al trabajo desde aquí.

Como podéis ver tenemos una vida complicada, tal vez no entendéis el porque de todo este trajín y porque tenemos dos casas, pues porque tenemos que trabajar para poder pagar las dos casas, los tres coches, el colegio, la ropa en fin todo.

¿Seguramente no entendéis por no vivimos aquí? Se que la granja podría darnos de comer y que ahorraríamos tiempo, gasolina y mas cosas que ahora no puedo explicar, porque se haría eterna la conversación, ¿porque no vivimos aquí?

Eso mismo me pregunto yo una y otra vez, eh! no os vayáis necesito que me ayudéis, como lo hago!

—Que haces?

—No lo ves, conversar.

—Con quien?

—Con ellos.

—No veo a nadie.

—Mira, ves la estela? Pues hace un momento estaban aquí aparcados, son rápidos, creo que los he asustado.

—Tu alucinas!